No me vengas ahora con que no te he dejado hacer nada. Con que la culpa de todo es mía. Con que fuiste idiota al seguirme el rollo... Venga, que no estamos para tonterías ahora, ¿no?
Me dices que me quieres y te follas a otro. Te digo: "Ese no es buena persona". Y te lo follas también. Si sólo querías follarme por qué no viniste y me dijiste "Follemos". Te arrastras tú sola. Yo sigo mi camino. Me enfado porque me quema por dentro que me eches la culpa a mí. Me enfado porque sí que es verdad que hay algo. Me enfado porque me duele más que hagas caso omiso a lo que te advierto y luego vengas a darme la razón, que el simple hecho de que nos crucemos y ni nos miremos.
No tengo porqué hacer lo que hago. Podría hacer lo que otros ya han hecho contigo, pero idiota soy, e idiota seré siempre. Si tengo buenas intenciones, ¿qué le voy a hacer? No quise hacerte daño en ningún momento, pero yo sabía que mi sola ausencia ya dolía. Pero no voy a jugar a tu juego sólo porque pueda hacerlo. Si juego es porque se acuerda el juego, no porque se sobreentienda. Tantas veces que he sobreentendido algo al final la cago o... Yo que sé.
Para el caso, poco importa lo que hagamos ya.
Poco importa lo que digas.
Y nada importa lo que diga.
Las palabras no valen nada sin una mirada que las soporte. Si piensas que soy lo que lees, te equivocas. Lo que lees forma parte de mí, pero yo soy más que eso, y no todo es de color de rosa.
Sigue follando a ineptos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario