Hay millones de maneras de morir. No está en nuestra mano escoger cuál de ellas será. ¿De qué sirve decidir hasta dónde quieres llegar? ¿De qué sirve querer morirse antes de ser lo suficientemente viejo como para no valerse por uno mismo? ¿De qué sirve imaginarse la muerte de uno mismo?
De nada.
Lo único que importa es la actitud que tengas ante la vida, ante los acontecimientos que en ésta se desarrollen. La actitud nos define; nos marca el camino. Lo que hagamos va a depender intrínsecamente de nuestra actitud. Lo que nos rodea se va a ver afectado por lo que pensemos y lo que sintamos. Podemos autosugestionarnos emociones. Lo sabemos que podemos, pero no lo llevamos a cabo. ¿Por qué? Porque le damos demasiada importancia a lo que realmente sentimos y no nos centramos en lo que deberíamos sentir, ni lo que nos conviene sentir.
No hay una forma sencilla y directa de hacerlo. No hay una forma de identificar qué pensamientos serán perjudiciales y cuáles no. Depende del juicio de cada uno. Por eso, hay que autoeducarse bien. Conceder un margen de segundos para procesar lo que queremos sentir en cada momento y no permitir que las situaciones nos lleven a nosotros, en lugar de llevar nosotros el control de lo que esas situaciones nos afectan.
Enfin, todo cuanto hagamos será poco, pues el control no se puede tener siempre, pero si que está bien mantenerlo durante un tiempo... O eso creo...
De nada.
Lo único que importa es la actitud que tengas ante la vida, ante los acontecimientos que en ésta se desarrollen. La actitud nos define; nos marca el camino. Lo que hagamos va a depender intrínsecamente de nuestra actitud. Lo que nos rodea se va a ver afectado por lo que pensemos y lo que sintamos. Podemos autosugestionarnos emociones. Lo sabemos que podemos, pero no lo llevamos a cabo. ¿Por qué? Porque le damos demasiada importancia a lo que realmente sentimos y no nos centramos en lo que deberíamos sentir, ni lo que nos conviene sentir.
No hay una forma sencilla y directa de hacerlo. No hay una forma de identificar qué pensamientos serán perjudiciales y cuáles no. Depende del juicio de cada uno. Por eso, hay que autoeducarse bien. Conceder un margen de segundos para procesar lo que queremos sentir en cada momento y no permitir que las situaciones nos lleven a nosotros, en lugar de llevar nosotros el control de lo que esas situaciones nos afectan.
Enfin, todo cuanto hagamos será poco, pues el control no se puede tener siempre, pero si que está bien mantenerlo durante un tiempo... O eso creo...
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