Me estoy volviendo loco. Cada vez lo tengo más claro. Lo único que hago es esperar, y esperando se me quema el alma. Las conveniencias de este mundo me dan ardores. No soy capaz de aprovecharme de los demás, ¿por qué?
Soy un marica. Ya hasta dudo de mi capacidad para relacionarme. Tengo dificultades para reconocer mis necesidades. Tengo dificultades para entender a aquellos que pueden satisfacer las necesidades que creo que tengo, y por ello, no consigo satisfacerlas. Dicen que la vida es cuesta arriba hasta los 30-40 años... Yo tengo la sensación de que voy cuesta abajo, sin rumbo, sin frenos, sin ganas de frenar.
Ojalá fuese capaz de llorar, pero no lo soy. No soy capaz de expresar lo que realmente siento. No soy capaz de reconocer mis propios errores y eso me está consumiendo. Lo peor de todo es que no le pongo remedio. Ni si quiera sé por qué escribo nada, por qué llamo a nadie, por qué me presento a la gente. Lo mejor que podría hacer sería desaparecer para siempre.